Williams calificó estas recreaciones digitales como irrespetuosas y ofensivas, no solo para su familia sino para la integridad del legado de su padre. En su mensaje, criticó duramente a quienes utilizan estas herramientas para “transformar vidas humanas en basura terrible de TikTok”.

Comparó el proceso con la producción de comida procesada sin alma, afirmando: “No están haciendo arte, están haciendo asquerosos hot dogs procesados con las vidas de seres humanos”. Su pronunciamiento se suma al debate global sobre la “resurrección digital” de celebridades y los vacíos legales y éticos que rodean el uso de la IA para imitar a personas fallecidas sin el consentimiento de sus familias.