La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa para convertirse en el motor central de la innovación tecnológica y, a su vez, en una de las principales fuentes de riesgo para las empresas en 2026. Gigantes tecnológicos como Samsung, LG y OPPO, junto a plataformas como Rappi, están integrando la IA de manera profunda en sus productos y servicios, mientras que expertos advierten sobre una nueva generación de ciberataques impulsados por esta misma tecnología. En el ámbito del hardware, empresas como LG y Samsung han hecho de la IA la protagonista de sus lanzamientos para el CES 2026. LG presentó su línea de monitores UltraGear Evo con capacidad de escalado de imagen por IA directamente en el panel y su gama de electrodomésticos premium LG SIGNATURE, que utiliza IA para optimizar su funcionamiento. Samsung, por su parte, anunció un pabellón independiente en el CES dedicado a su ecosistema de IA, mostrando cómo esta tecnología se integra en todos sus dispositivos. En el software, el unicornio colombiano Rappi planea lanzar un servicio que permitirá a los usuarios realizar pedidos a través de mensajes de voz o texto en WhatsApp, utilizando IA para interpretar el lenguaje natural.
OPPO también ha fortalecido sus cámaras con funciones como “Toma Perfecta con IA” y “Borrador con IA”.
Sin embargo, esta adopción masiva conlleva riesgos significativos.
Expertos en ciberseguridad predicen que en 2026 los ciberdelincuentes utilizarán modelos de lenguaje avanzados para lanzar ataques más sofisticados contra empresas. Según un estudio de Veeam Software, el 49 % de los líderes de TI considera las amenazas cibernéticas como el principal factor disruptivo para 2026, y el 66 % percibe los ataques generados por IA como la amenaza más significativa para los datos, por encima del ransomware.
En Colombia, aunque se han logrado avances normativos, el país es considerado un “adoptante intermedio” que aún enfrenta debilidades en infraestructura e inversión para competir a gran escala.
En resumenLa inteligencia artificial se ha establecido como una fuerza transformadora en la industria tecnológica, impulsando desde electrodomésticos y smartphones hasta plataformas de domicilios. No obstante, su rápida adopción también la posiciona como la principal amenaza de ciberseguridad para 2026, obligando a las empresas a equilibrar la innovación con estrategias de protección robustas.