El sector fintech en Colombia cierra 2025 con un dinamismo notable, marcado por alianzas estratégicas para expandir los pagos digitales y la incursión de nuevos modelos de negocio. Sin embargo, también enfrenta desafíos de crecimiento, como las fallas operativas de Nequi durante su migración a la nube, que evidencian las complejidades de escalar en un mercado en rápida transformación. En el frente de expansión, se destaca la alianza entre dLocal y Yuno, que busca simplificar el acceso de comercios globales a mercados emergentes en América Latina y África, comenzando con las operaciones de Smart Fit en Marruecos. Esta colaboración combina la infraestructura de pagos locales de dLocal con la orquestación de Yuno. En el ámbito de las inversiones, Krealo, el Corporate Venture Capital de Credicorp, invirtió en la fintech colombiana Welli, especializada en financiamiento para procedimientos de salud, lo que demuestra el interés en verticales especializadas.
No obstante, el crecimiento acelerado trae consigo retos técnicos significativos.
Nequi confirmó que sus recientes intermitencias se deben a un proceso de migración de su infraestructura a la nube, una renovación necesaria para soportar un volumen que supera los 70 millones de transacciones en días de alta actividad. La compañía aseguró que, aunque el proceso genera inestabilidad temporal, es fundamental para garantizar la robustez del servicio a largo plazo.
De cara al futuro, Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, anticipa la llegada de al menos dos nuevos neobancos al país en 2026, junto con compañías de remesas y cripto. Al mismo tiempo, advierte sobre la necesidad de avances regulatorios en temas como las finanzas abiertas y la eliminación de retenciones en pagos digitales para mantener el dinamismo del ecosistema.
En resumenEl sector fintech colombiano muestra un fuerte dinamismo con alianzas de expansión global e inversiones en nuevos nichos, aunque enfrenta desafíos operativos inherentes al crecimiento, como lo demuestran las fallas de Nequi por su migración tecnológica. Para 2026, se espera la llegada de más actores mientras el sector presiona por una modernización regulatoria que facilite la competencia y la inclusión financiera.