No obstante, el crecimiento acelerado trae consigo retos técnicos significativos.

Nequi confirmó que sus recientes intermitencias se deben a un proceso de migración de su infraestructura a la nube, una renovación necesaria para soportar un volumen que supera los 70 millones de transacciones en días de alta actividad. La compañía aseguró que, aunque el proceso genera inestabilidad temporal, es fundamental para garantizar la robustez del servicio a largo plazo.

De cara al futuro, Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, anticipa la llegada de al menos dos nuevos neobancos al país en 2026, junto con compañías de remesas y cripto. Al mismo tiempo, advierte sobre la necesidad de avances regulatorios en temas como las finanzas abiertas y la eliminación de retenciones en pagos digitales para mantener el dinamismo del ecosistema.