Oracle proyecta que los “Agentes de IA” se convertirán en una “nueva fuerza laboral digital”, capaces de ejecutar procesos completos en áreas como finanzas, recursos humanos y cadena de suministro. Esta visión es compartida por Dell Technologies, que anticipa la consolidación de “fábricas de IA”, infraestructuras resilientes diseñadas para asegurar la continuidad de las capacidades inteligentes. El foco estratégico también se desplaza de la simple automatización a la generación de valor. Un estudio de SAP reveló que el 54 % de las empresas colombianas planea aumentar su inversión en IA, motivadas por la necesidad de integrar sistemas y mejorar la toma de decisiones. Las empresas de alto rendimiento, según McKinsey, ya utilizan la IA no solo para reducir costos, sino para desarrollar nuevos productos y acelerar la innovación. En este contexto, la gestión de datos se vuelve crucial. Germán Borromei, de Oracle, señala que el 80 % de sus clientes ya ha incorporado IA, y en 2026 se verán los retornos tangibles. No obstante, persisten desafíos importantes como la gobernanza, la ciberseguridad —ESET advierte sobre el auge de la IA ofensiva— y la transformación de la fuerza laboral, donde se requerirá una redefinición de roles y nuevas habilidades.