El Grupo Colpatria, uno de los conglomerados más tradicionales de Colombia, inicia una nueva era estratégica tras vender su participación en Scotiabank Colpatria. La compañía se enfocará en los sectores de infraestructura, energía y seguros, y planea su regreso al sector financiero a través de un modelo 100 % digital y tecnológico. Tras 13 años de alianza, la venta de su participación en el banco marca el fin de la era de la familia Pacheco en la banca tradicional, un recorrido iniciado hace 70 años. El presidente del grupo, José Fernando Llano, confirmó que la compañía concentrará sus esfuerzos en áreas donde ya tiene una fuerte presencia, como la construcción, la energía (térmica y solar) y la infraestructura vial.
Actualmente, estos negocios representan el 55 % de sus inversiones y administran un portafolio de 7,8 billones de pesos. El regreso al sector financiero no implicará la creación de un banco físico.
En su lugar, Colpatria apostará por un modelo de "neobanco" o fintech, enfocado en créditos digitales para consumo y pequeñas empresas, y en nichos como el 'factoring'. Según Llano, no requerirán una licencia bancaria de inmediato, ya que buscan un modelo más ágil y funcional para competir con actores digitales como Nu y RappiPay, sin la carga regulatoria de la banca tradicional. Los recursos obtenidos por la venta se utilizarán para apalancar esta nueva incursión en el ecosistema fintech, buscando lo que la compañía denomina "nuevas piscinas de rentabilidad".
En resumenTras vender su participación en Scotiabank, Grupo Colpatria se retira de la banca tradicional para concentrarse en sus negocios de infraestructura y energía. La compañía planea un regreso al sector financiero a través de un modelo fintech, apostando por créditos digitales y compitiendo en el creciente mercado de los neobancos en Colombia.