El presidente Gustavo Petro ha cuestionado públicamente las operaciones de la compañía en el exterior y ha solicitado la salida de directivos en medio de denuncias de irregularidades. Uno de los principales focos de conflicto es el proyecto Permian en Texas, una operación de 'fracking' junto a Occidental Petroleum. El presidente Petro ha instado a Ecopetrol a retirarse de esta inversión, afirmando que “hay que salir de Estados Unidos ya”, citando riesgos financieros y la posibilidad de sanciones por parte de la OFAC (Lista Clinton). Esta postura choca directamente con la de la Unión Sindical Obrera (USO), que defiende la continuidad del proyecto como una fuente clave de ingresos y reservas. A esta disputa se suman graves denuncias de irregularidades. Se reveló que Ecopetrol habría solicitado a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) realizar seguimientos financieros a por lo menos seis miembros de su propia junta directiva, sin orden judicial. Al mismo tiempo, un reporte de la UIAF que alertaba sobre un presunto enriquecimiento injustificado de 7.000 millones de pesos por parte del vicepresidente Bernardo Forero Duarte, habría sido ignorado por la presidencia de la compañía. Tras la revelación, Petro pidió la salida de Forero. Este clima de desconfianza ha coincidido con una serie de renuncias en la junta directiva, incluyendo las de Mónica de Greiff y Guillermo García Realpe, en medio de desacuerdos con la dirección del Gobierno. Ángela María Robledo fue designada como nueva presidenta de la junta.