No obstante, la gestión de la empresa, presidida por Ricardo Roa, está bajo la lupa. El presidente Gustavo Petro advirtió que una invasión estadounidense a Venezuela podría llevar a Ecopetrol a la “quiebra” por un desplome en los precios del petróleo. Más grave aún, se reveló que, por solicitud de Ecopetrol, la UIAF realizó seguimientos financieros a por lo menos seis miembros de su junta directiva y al actual ministro de Trabajo, Edwin Palma, sin una orden judicial aparente, lo que ha generado serias preocupaciones sobre la gobernanza corporativa, la privacidad y el posible uso político de la inteligencia financiera del Estado.