El sólido desempeño de la compañía ha calmado temporalmente los temores sobre una posible burbuja en el sector y ha impulsado las acciones tecnológicas y de criptomonedas. La compañía de semiconductores anunció ingresos de 57.000 millones de dólares para el trimestre que finalizó en octubre, un aumento del 62,5 % interanual y un 22 % más que el trimestre anterior. El beneficio neto alcanzó los 31.910 millones de dólares, un 65 % más que el año anterior. El motor de este crecimiento fue su división de centros de datos, que generó 51.200 millones de dólares en ingresos, un 66 % más año tras año. El fundador y CEO, Jensen Huang, destacó que la demanda de sus productos, especialmente las GPU de la arquitectura Blackwell, supera con creces la capacidad de suministro de la empresa, afirmando que “las ventas de Blackwell se han disparado y las GPU para la nube están agotadas”. Estos resultados, que superaron las predicciones de los analistas, ayudaron a disipar los temores de que el auge de la IA fuera una burbuja especulativa, lo que provocó un alza en las acciones de Nvidia y de otras empresas tecnológicas y de criptomonedas. La compañía también reafirmó su compromiso con los accionistas al anunciar la continuación de su programa de recompra de acciones. A pesar del éxito, Nvidia enfrenta desafíos como las restricciones de Estados Unidos a la exportación de chips avanzados a China.