El incidente fue tan extenso que incluso Downdetector, el sitio web que monitorea caídas de servicios, presentó fallas.

Cloudflare, cuya función es optimizar la velocidad y seguridad de gran parte de internet actuando como una red de distribución de contenido (CDN), confirmó una “degradación interna del servicio”. La compañía atribuyó la falla a un “pico inusual de tráfico” o un error en su base de datos relacionado con su sistema de gestión de bots.

Descartaron que se tratara de un ciberataque y, horas después, informaron que habían implementado una solución, aunque advirtieron que algunos usuarios podrían seguir experimentando errores. El evento provocó una caída del 3,9 % en las acciones de Cloudflare (NET) y reabrió el debate sobre la vulnerabilidad de una red global que depende de pocos actores centrales.