Microsoft ha establecido el 14 de octubre de 2025 como la fecha final para el soporte oficial de Windows 10, lo que significa que el sistema operativo dejará de recibir actualizaciones de seguridad y correcciones. Esta medida afecta a un gran número de usuarios, ya que se estima que cerca del 47% de los computadores a nivel global todavía operan con esta versión, exponiéndolos a crecientes riesgos de ciberseguridad. Expertos en seguridad, como la compañía ESET, advierten que continuar utilizando Windows 10 después de la fecha límite convertirá a los equipos en un "objetivo más que apetecible para los ciberatacantes". La falta de parches de seguridad dejará las vulnerabilidades abiertas a malware y otros tipos de exploits, además de generar problemas de compatibilidad con nuevo software y hardware.
Para los usuarios y empresas, existen varias alternativas.
La más recomendada es migrar a Windows 11, una actualización gratuita para equipos compatibles que ofrece mejoras de seguridad como Smart App Control y soporte para Passkeys. Para quienes no puedan actualizar de inmediato, Microsoft ofrecerá un programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) con costo, que proporcionará parches críticos por un año más.
Otras opciones incluyen versiones de soporte a largo plazo (LTSC) para organizaciones o la migración a sistemas operativos como Linux. Este fin de ciclo se alinea con la estrategia de la industria, impulsada por Microsoft y socios como ASUS, de promover la adopción de las nuevas "PC con IA", dispositivos optimizados para Windows 11 Pro y diseñados para ejecutar tareas de inteligencia artificial de manera más eficiente y segura.
En resumenEl fin del soporte para Windows 10 en octubre de 2025 marca un punto de inflexión que obliga a millones de usuarios a migrar para no quedar expuestos a riesgos de seguridad. Esta transición impulsa la adopción de Windows 11 y la nueva generación de computadores con capacidades de IA, consolidando la estrategia de Microsoft para el futuro de la computación personal.