Este fenómeno está reconfigurando las dinámicas del mercado laboral, donde las competencias digitales son cada vez más un diferenciador clave.
Según un estudio de la Fundación Educa Edtech, el impacto de la formación virtual en el país es contundente: el 56,6% de los colombianos que realizan cursos en línea consiguen un empleo o una promoción, y dos de cada tres (66,7%) consideran que dicha formación fue fundamental para obtener su trabajo actual. Las áreas de mayor demanda por parte de las empresas incluyen nuevas tecnologías, gestión empresarial y marketing digital, lo que refleja una acelerada transición del mercado hacia perfiles digitalizados.
Esta tendencia se observa en la práctica a través de diversas iniciativas.
Por ejemplo, el programa ‘Mujeres Echando Raíces’ en Cali capacita a mujeres migrantes en habilidades específicas como la atención al cliente, facilitando su inserción laboral.
De manera similar, la Agencia Distrital de Empleo de Bogotá ofrece talleres para potenciar la empleabilidad, enseñando a los aspirantes a construir una hoja de vida efectiva y a enfrentar entrevistas de trabajo.
Sin embargo, el acceso a esta formación no es universal.
El mismo estudio advierte que el 32% de los estudiantes colombianos enfrenta barreras económicas “muy significativas” para acceder a la educación en línea. Este dato subraya la necesidad de crear más becas, subsidios y programas de financiación para democratizar el acceso al aprendizaje digital y asegurar que sus beneficios lleguen a toda la población.













