Dos situaciones ilustran la gravedad del problema.
Por un lado, 1.600 trabajadores de la EPS Emssanar se enfrentan a la incertidumbre de no recibir su sueldo y prima de fin de año. Por otro, en Popayán, un grupo de auxiliares de enfermería de la entidad Home Health “Salud en Casa” denuncia retrasos salariales que, en algunos casos, alcanzan los cuatro meses. La respuesta de las empresas empleadoras a menudo sigue un patrón similar: atribuyen la falta de pago a demoras por parte de las EPS. Sin embargo, las trabajadoras de Popayán afirman que, tras consultar directamente con las EPS Sanitas y Sura, estas les informaron que los giros correspondientes ya se habían realizado, lo que genera mayor confusión e indefensión.
Esta situación ha llevado a los afectados a expresar su desesperación, como lo manifestó una de las auxiliares: “Nos pagan poco y aun así no nos pagan a tiempo.
Sentimos que se están vulnerando nuestros derechos laborales”.
Ante la falta de soluciones, los trabajadores han hecho un llamado urgente a las autoridades de control, incluyendo al Ministerio del Trabajo y las secretarías de salud, para que investiguen a fondo y garanticen el cumplimiento de sus obligaciones contractuales, protegiendo así la dignidad y el sustento del personal sanitario.












