Sin embargo, esta solución individual genera altos costos sociales, desde la precarización laboral hasta crisis de seguridad vial y de salud pública. El mercado de motocicletas está cerca de superar el millón de unidades vendidas en 2025, un récord histórico impulsado por la necesidad de generar ingresos rápidos en la economía de plataformas. Este vehículo se ha convertido en un "termómetro económico" del país, pero su masificación, especialmente de modelos de bajo cilindraje, ha disparado la accidentalidad, donde los motociclistas representan la población más vulnerable. Este crecimiento del trabajo por cuenta propia, aunque es una válvula de escape ante la falta de empleo formal, tiene un trasfondo más complejo. Un informe sobre la calidad de vida en Barrancabermeja revela que la "informalidad laboral" es una de las barreras clave que contribuye a que el 31% de los hogares vivan en pobreza multidimensional. Esto demuestra que la informalidad, si bien provee un ingreso, a menudo no es suficiente para superar la pobreza de manera estructural, debido a la falta de seguridad social, estabilidad y oportunidades de crecimiento. Por lo tanto, el auge del 'mototaxismo' o los domicilios representa una dualidad: es una solución de subsistencia inmediata en un mercado laboral con oportunidades limitadas, pero también perpetúa un ciclo de precariedad y externaliza sus costos a la sociedad en forma de congestión vial y una pesada carga sobre el sistema de salud pública.