A nivel nacional, el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) aprobó un decreto para atraer Inversión Extranjera Directa (IED) a los municipios priorizados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). La estrategia incluye un régimen especial de incentivos, como la exención parcial del impuesto de renta por 10 años y garantías de seguridad jurídica para «desmitificar el riesgo percibido en las zonas de posconflicto». El objetivo es generar empleo estable en sectores como la agroindustria sostenible y el ecoturismo, creando alternativas a las economías ilegales que han afectado a estas regiones. A nivel local, la administración de Bogotá implementa el programa «Jóvenes a la E», una inversión directa en capital humano. A través de la Agencia Atenea, se otorgan más de 1.100 becas completas para formación técnica laboral, con el fin de alinear las capacidades de los jóvenes con las «ocupaciones estratégicas que mueven nuestra ciudad».

Este programa, financiado en parte por las alcaldías locales, busca una inserción laboral rápida y efectiva. Juntas, estas políticas demuestran un enfoque complementario: mientras la nación busca crear un entorno favorable para la inversión a gran escala en áreas estratégicas, las ciudades se enfocan en capacitar a su población para que pueda aprovechar las oportunidades generadas.