Estas iniciativas se enfocan en dotar a los participantes de habilidades específicas demandadas por el mercado, creando puentes directos hacia el empleo formal. El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) está implementando los mecanismos de ‘Formación Continua Especial Campesina’ y ‘Formación Continua Especial Popular’. Estos programas están diseñados para fortalecer los saberes y capacidades productivas de las comunidades rurales y de la economía popular a nivel nacional, utilizando metodologías que aprovechan el conocimiento local, como la de “campesino a campesino”. Las áreas de formación incluyen agricultura ecológica, construcción y mejoramiento de vivienda, entre otras. En el ámbito urbano, un ejemplo notable es el de la Escuela Internacional de Turismo (EIT) en Medellín. A través de la iniciativa ‘Jóvenes con Propósito en Movimiento’, la EIT está capacitando a 25 jóvenes de estratos bajos, que se encuentran fuera del sistema educativo y laboral, en áreas como mesa, bar y turismo. El objetivo es brindarles herramientas concretas para que accedan a oportunidades laborales en los sectores hotelero y gastronómico de la ciudad. Ambos enfoques, uno a gran escala y rural, y el otro focalizado y urbano, comparten un principio fundamental: la formación pertinente y práctica es esencial para superar las barreras de acceso al trabajo y promover la movilidad social.