Este dinamismo reafirma la importancia del campo como un pilar fundamental para la economía y la estabilidad social del país.
De acuerdo con el informe del DANE, el sector agropecuario generó 347.000 nuevos puestos de trabajo, liderando la tabla de crecimiento por actividades económicas. Este comportamiento fue clave para alcanzar la histórica cifra de 977.000 nuevos ocupados a nivel nacional en el último año. El presidente Gustavo Petro destacó este resultado como una validación de la estrategia económica de su gobierno, que se enfoca en fortalecer la producción agrícola e industrial como motores de desarrollo sostenible. En el análisis nacional, el sector agrícola, junto con el comercio, se posiciona como uno de los que más aporta a la mano de obra total del país, representando el 15,2% de la ocupación. Este impulso del empleo rural no solo contribuye a la reducción de la tasa de desocupación general, sino que también es vital para mejorar las condiciones de vida en las zonas rurales, tradicionalmente afectadas por la pobreza y la falta de oportunidades.











