Las primeras inspecciones se realizaron en 48 estaciones de Cúcuta, Tumaco y Jamundí, donde se encontraron graves incumplimientos. En Cúcuta, el 100% de las 27 estaciones visitadas registraron hallazgos, y al menos ocho presentaban un riesgo inminente, lo que llevó a su bloqueo en el Sistema de Control de Movimiento de Combustibles (SICOM). Las fallas detectadas incluyen desde paradas de emergencia inoperativas y fugas de combustible hasta deficiencias severas en los sistemas contraincendios y condiciones de trabajo indignas. En el ámbito laboral, se evidenciaron vulneraciones como la no afiliación de los trabajadores al Sistema de Seguridad Social, el incumplimiento de la jornada laboral máxima, la falta de entrega de dotación y la incorrecta liquidación de recargos. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, afirmó que el objetivo es asegurar que "ningún trabajador del sector de combustibles sea expuesto a condiciones inseguras, precarias o contrarias a la ley". Las autoridades anunciaron que las inspecciones continuarán en otras ciudades como Medellín, Cali y Cartagena, y que se aplicarán sanciones a los empleadores que infrinjan la normativa.