Una vez las víctimas, muchas de ellas entre 17 y 21 años, aceptaban, eran citadas en zonas apartadas donde eran sometidas a agresiones sexuales, hurto y extorsión.

El agresor grababa los hechos y utilizaba los celulares robados para contactar a nuevas víctimas, perpetuando el ciclo delictivo.

Este caso está vinculado al homicidio de Catalina Leyva, una joven que desapareció tras acudir a una de estas supuestas entrevistas. Ante esta modalidad delictiva, el Ministerio de Salud también emitió una alerta por falsas ofertas laborales que circulan en redes sociales usando el nombre de la entidad. El Ministerio aclaró que “no cobra, bajo ninguna circunstancia, por participar en procesos de selección” y que todas sus convocatorias se publican exclusivamente en canales oficiales.

Las autoridades hacen un llamado urgente a la ciudadanía a desconfiar de ofertas que prometen ingresos elevados sin requisitos claros y a verificar siempre la autenticidad de las convocatorias antes de compartir datos personales o acudir a citas.