Las inspecciones, que comenzaron en ciudades fronterizas como Cúcuta y Tumaco, así como en Jamundí, revelaron un panorama crítico. En Cúcuta, el 100% de las 27 estaciones visitadas registraron hallazgos; más de la mitad carecía de documentación esencial y al menos ocho presentaban un riesgo inminente, lo que llevó a su bloqueo en el Sistema de Control de Movimiento de Combustibles (SICOM). Las fallas detectadas incluyen paradas de emergencia inoperativas, fugas de combustible, corrosión avanzada y deficiencias severas en sistemas contraincendios. En materia laboral, se encontraron incumplimientos como la falta de afiliación al Sistema de Seguridad Social desde el inicio del contrato, jornadas que exceden lo establecido por la ley, no entrega de dotación completa y liquidación incorrecta de recargos dominicales. Además, se identificaron condiciones indignas, con áreas de descanso ubicadas en zonas de riesgo eléctrico o junto a materiales inflamables. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, fue enfático: “El país no puede normalizar el desorden en la cadena de combustibles.

Lo que encontramos es inaceptable”.

Por su parte, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, expresó que el plan busca asegurar que “ningún trabajador del sector de combustibles sea expuesto a condiciones inseguras, precarias o contrarias a la ley”.

Las autoridades advirtieron que las inspecciones continuarán en Medellín, Cali y Cartagena, y que se aplicarán las sanciones correspondientes para establecer precedentes y mejorar las prácticas en todo el territorio nacional.