La tasa de desempleo en Colombia registró una notable disminución en octubre de 2025, ubicándose en 8,2%, una de las cifras más bajas para este mes desde 2017. Este resultado refleja la creación de casi un millón de nuevos puestos de trabajo en el último año, marcando una tendencia positiva en el mercado laboral nacional. El descenso de la tasa de desocupación al 8,2% en octubre de 2025 constituye un hito para el mercado laboral colombiano, siendo la tercera cifra más baja en la serie histórica, muy cerca del 8,1% observado en 2014. Este resultado se fundamenta en la creación de 977.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos doce meses, un incremento que elevó la población ocupada a 24,37 millones de personas. El dinamismo fue impulsado principalmente por tres sectores: Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que aportó 347.000 nuevos empleos; Alojamiento y servicios de comida, con 279.000; y Transporte y almacenamiento, con 231.000.
Este comportamiento positivo también se reflejó en un aumento de la tasa global de participación al 65% y de la tasa de ocupación al 59,7%, indicando que más personas ingresaron a la fuerza laboral y lograron emplearse.
Sin embargo, el panorama presenta matices complejos.
La brecha de género sigue siendo una barrera estructural, con una tasa de desempleo femenino del 10,9% frente al 6,2% masculino. Adicionalmente, la mejora en la ocupación no se tradujo en una mayor formalidad; por el contrario, la tasa de informalidad a nivel nacional aumentó al 56,1%. El presidente Gustavo Petro atribuyó los resultados positivos al fortalecimiento de la producción agrícola e industrial, destacando que, de mantenerse la tendencia, el país podría alcanzar la tasa de desempleo más baja del siglo. No obstante, el crecimiento del trabajo por cuenta propia y la caída en sectores como el comercio y la construcción plantean interrogantes sobre la sostenibilidad y calidad del empleo generado.
En resumenEn octubre de 2025, el desempleo en Colombia cayó a un histórico 8,2%, con la creación de 977.000 empleos impulsados por la agricultura y los servicios. A pesar de este avance, persisten desafíos significativos como una brecha de género de 4,6 puntos porcentuales y un aumento de la informalidad laboral al 56,1%, lo que cuestiona la calidad de los nuevos puestos de trabajo.