Esta disparidad evidencia los desafíos para lograr un desarrollo económico equitativo en todas las regiones.

El informe del DANE para el trimestre móvil agosto-octubre de 2025 destacó a Medellín como la ciudad con la menor tasa de desempleo del país, reduciéndola de 7,9% a 6,7% y generando más de 72.000 nuevos empleos. El alcalde Federico Gutiérrez celebró el logro, atribuyéndolo a la confianza del sector privado.

De manera similar, Neiva alcanzó su tasa de desocupación más baja desde que existen registros, situándose en 8,3%, impulsada por sectores como la construcción y el transporte. Ibagué también mostró una mejora significativa, reduciendo su tasa en dos puntos porcentuales hasta el 9,5%. En el extremo opuesto, la situación es crítica en varias capitales. Quibdó reportó la tasa de desocupación más alta del país, con un 23,9% (algunos informes la sitúan en 28%), seguida por ciudades como Tumaco (25,8%) y Buenaventura (24,5%). Estas cifras demuestran que la recuperación del mercado laboral no es homogénea y que las problemáticas estructurales, la falta de oportunidades y la informalidad golpean con mayor fuerza a ciertas zonas del país, requiriendo políticas públicas focalizadas para cerrar estas brechas.