Estas licencias cubren situaciones de calamidad familiar, citas médicas y deberes ciudadanos, entre otros, sin que representen un descuento en el salario. La nueva normativa aclara que los trabajadores con contrato laboral formal pueden ausentarse de sus labores con goce de sueldo completo en diversas circunstancias de la vida cotidiana que antes generaban incertidumbre o requerían de la buena voluntad del empleador.
Entre los permisos ahora protegidos por ley se encuentran las ausencias por calamidad doméstica, como una enfermedad grave, accidente o fallecimiento de un familiar. También se garantiza el tiempo para atender citas médicas de urgencia o con especialistas, incluyendo casos específicos como la endometriosis, lo que representa una protección importante para las trabajadoras.
Además, la ley cubre la asistencia a citaciones judiciales o administrativas y a requerimientos oficiales del colegio de los hijos.
Otros permisos remunerados incluyen el tiempo para ejercer como jurado de votación, para votar, para participar en actividades sindicales y una licencia de un día para quienes utilicen la bicicleta como medio de transporte habitual durante seis meses.
Si un empleador se niega a reconocer estos permisos o los descuenta del salario, estaría incumpliendo la ley y podría enfrentar sanciones.












