Según Alberto Jaramillo Polo, director legal de Centro Jurídico Internacional, este cambio final tendrá un impacto significativo tanto para empleadores como para empleados.

Las empresas deberán ajustar sus turnos de trabajo, recalcular el valor de las horas extras y modificar sus reglamentos internos para cumplir con la nueva normativa. Para los trabajadores, la reducción representa un beneficio directo en su calidad de vida, al disponer de más tiempo para el descanso, la familia y actividades personales. La medida busca modernizar las relaciones laborales en Colombia, alineándolas con estándares internacionales que promueven una mayor productividad y bienestar, aunque también plantea desafíos operativos y de costos para el sector empresarial, que deberá adaptarse para mantener su competitividad sin afectar los derechos de sus empleados.