Benavides, quien fue vendedor ambulante en su juventud, calificó estas prácticas como una forma de "esclavitud moderna" que afecta a una población altamente vulnerable, incluyendo adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad.

La queja solicita al Ministerio que, de comprobarse las irregularidades, ordene la formalización de los contratos y el pago retroactivo de todas las obligaciones laborales adeudadas por parte de las empresas involucradas, entre ellas Quala. El Ministerio ya ha iniciado el proceso de investigación para verificar si existe una desnaturalización de los contratos y determinar las responsabilidades correspondientes.