Una grave denuncia por presunta explotación laboral contra miles de vendedores de productos como Crem Helado, BonIce y Vive 100 ha provocado la apertura de una investigación por parte del Ministerio de Trabajo. El caso expone un modelo de negocio que, según los denunciantes, disfraza una relación laboral subordinada bajo la figura de "trabajadores independientes", negando derechos fundamentales. La denuncia, presentada por el abogado y líder social Óscar David Benavides en nombre de más de 6.000 vendedores, detalla condiciones que configurarían un contrato laboral real: cumplimiento de jornadas extensas de 8 a 12 horas, asignación de rutas fijas, uso de uniformes de las marcas y exigencia de metas de ventas diarias. A pesar de estas obligaciones, los trabajadores no estarían afiliados al sistema de seguridad social (EPS y ARL) ni recibirían prestaciones como primas, cesantías o vacaciones.
Benavides, quien fue vendedor ambulante en su juventud, calificó estas prácticas como una forma de "esclavitud moderna" que afecta a una población altamente vulnerable, incluyendo adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad.
La queja solicita al Ministerio que, de comprobarse las irregularidades, ordene la formalización de los contratos y el pago retroactivo de todas las obligaciones laborales adeudadas por parte de las empresas involucradas, entre ellas Quala. El Ministerio ya ha iniciado el proceso de investigación para verificar si existe una desnaturalización de los contratos y determinar las responsabilidades correspondientes.