El Ministerio del Trabajo ha implementado un paquete de beneficios tributarios con el objetivo de estimular la contratación de poblaciones que enfrentan barreras significativas para acceder al mercado laboral. La "Alianza por el Empleo Inclusivo" busca mejorar las cifras de empleo para jóvenes, mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad y adultos mayores sin pensión. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, destacó la necesidad de transformar la realidad laboral de estos grupos. “De cada 100 jóvenes 46 tienen empleo, de los adultos mayores, apenas 29. En las personas con discapacidad, la cifra es dura: solo 20 de cada 100 consiguen trabajo”, afirmó el ministro. Para incentivar a los empleadores, se establecieron deducciones significativas en el impuesto a la renta.
Las empresas que contraten a personas con discapacidad o a mujeres víctimas de violencia comprobada podrán deducir el 200% del valor de los salarios y prestaciones sociales pagados. Para la contratación de jóvenes entre 18 y 28 años en su primer empleo, o de adultos mayores que no reciben pensión, la deducción será del 120% del valor de los salarios. Adicionalmente, se ofrecen reducciones progresivas en los aportes parafiscales para la contratación de personas pospenadas.
Sanguino enfatizó que estos incentivos son una oportunidad para armonizar la productividad con el trabajo digno y decente, demostrando que el crecimiento económico “no es incompatible con trabajo digno” y el cumplimiento de la reforma laboral. Esta medida busca no solo generar empleo, sino también promover la inclusión social y fortalecer el aparato productivo del país.
En resumenEl Gobierno Nacional ha lanzado un programa de incentivos tributarios que ofrece deducciones de hasta el 200% en el impuesto de renta a las empresas que contraten a jóvenes, mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad y adultos mayores, buscando así fomentar un mercado laboral más inclusivo y equitativo.