Colombia registra un hito en su mercado laboral con la tasa de desempleo más baja para un mes de septiembre en lo que va del siglo. Este avance se ve impulsado por una notable mejoría en la ocupación femenina, que por primera vez desciende a un solo dígito. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desocupación nacional se ubicó en 8,2% en septiembre de 2025, una reducción significativa frente al 9,3% del mismo mes en 2024. Este indicador no solo es el más bajo para un mes de septiembre desde que se tienen registros comparables en el siglo XXI, sino que también marca un punto de inflexión para la equidad de género en el mercado laboral. La directora del DANE, Piedad Urdinola, destacó el logro: “Es la primera vez, desde que existen cifras comparables, que la tasa de desocupación femenina en el total nacional baja a un solo dígito”, situándose en 9,6%. La mejora general se tradujo en la creación de 714.000 nuevos empleos en el último año, impulsados principalmente por la industria manufacturera, la administración pública y los servicios de alojamiento y comida.
Ciudades como Bucaramanga (6,3%) y Medellín (7,6%) reportaron cifras de desocupación particularmente bajas. Sin embargo, a pesar de las cifras positivas, persisten desafíos estructurales.
La informalidad laboral sigue siendo un problema grave, afectando al 55% de los trabajadores del país. Aunque más de la mitad de los nuevos empleos creados fueron formales, los analistas advierten que el crecimiento del empleo de calidad sigue estancado, lo que sugiere que gran parte de la recuperación proviene de trabajos por cuenta propia o en condiciones precarias. Sectores como el comercio y los servicios públicos, por su parte, registraron una contracción en el número de ocupados.
En resumenLa tasa de desempleo nacional cayó a un histórico 8,2% en septiembre, con el desempleo femenino alcanzando un solo dígito por primera vez. A pesar de este progreso macroeconómico, la alta informalidad y el estancamiento en la creación de empleo formal de calidad continúan siendo los principales retos del mercado laboral colombiano.