Además, cubre los aportes a salud y pensión por un periodo de hasta seis meses, un beneficio crucial para mantener la protección social.

Para acceder, es necesario haber estado afiliado a una caja de compensación y no haber recibido el beneficio en los últimos tres años.

De forma complementaria, existen subsidios de arrendamiento.

En Bogotá, la Secretaría del Hábitat ofrece una ayuda de hasta 882.570 pesos mensuales por 12 meses para hogares con ingresos inferiores a dos salarios mínimos.

A nivel nacional, las cajas de compensación como Colsubsidio y Compensar también otorgan subsidios similares, con valores que rondan los 854.100 pesos mensuales.

Estos apoyos se desembolsan directamente al arrendador y están sujetos a la disponibilidad presupuestal de cada entidad. La Caja de Compensación Familiar de San Andrés (Cajasai), por ejemplo, publicó recientemente un listado de personas que cumplen los requisitos para postularse al subsidio al desempleo, demostrando la operatividad de estos programas a nivel regional. Aunque cada programa tiene sus propios requisitos, en la práctica pueden complementarse, proporcionando un alivio integral que abarca desde el sustento básico hasta la vivienda.