Venezuela se mantiene como el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, registrando más de 303.200 millones de barriles, según cifras de 2024 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Esta cifra supera ampliamente a la de otros grandes productores como Arabia Saudita (267.200 millones) e Irán (208.600 millones), consolidando el potencial energético del país a pesar de su actual crisis de producción. Un informe de la plataforma PiQ detalla que, aunque Venezuela posee estas vastas reservas, el 77 % de este crudo es extrapesado.
Esto significa que a temperatura ambiente no puede fluir por las tuberías y requiere ser mezclado con diluyentes importados o procesado en mejoradores especializados, lo que añade una capa de complejidad técnica y dependencia externa a su explotación.
A pesar de este enorme potencial, la capacidad de producción ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos han limitado severamente la capacidad del país para exportar su crudo y monetizar sus reservas.
El presidente Donald Trump ha identificado la industria petrolera venezolana como una prioridad, y se estima que el valor de estas reservas podría alcanzar los US$24,3 billones.
En comparación, otros países de la región tienen reservas significativamente menores: Canadá posee 163.000 millones de barriles, Brasil 15.890 millones y Colombia poco más de 2.000 millones.
En resumenCon más de 303.200 millones de barriles, Venezuela lidera el ranking mundial de reservas probadas de petróleo. Sin embargo, la naturaleza extrapesada de la mayoría de su crudo, junto con una infraestructura en declive y las sanciones internacionales, impide que el país capitalice este vasto potencial energético.