Entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025, se han otorgado 29,9 millones de créditos bajo esta iniciativa, con una tasa promedio ponderada del 15,4 % en noviembre. El sector de vivienda e infraestructura ha sido el de mejor desempeño, superando su meta con desembolsos por $41,5 billones (102,2 % de cumplimiento). Sin embargo, este impulso crediticio coexiste con un escenario de deterioro en la capacidad de pago. Según el Índice Bravo – Valora Analitik de noviembre, Colombia registra una deuda promedio de $35,3 millones por persona, distribuida en 3,4 obligaciones, pero con una mora promedio de nueve meses, la más alta entre los países analizados (México, Brasil, España, Portugal e Italia). Aunque el 59,7 % de los deudores tiene atrasos inferiores a seis meses, un preocupante 40 % ya se encuentra en mora prolongada, lo que sugiere un problema estructural de liquidez. Este indicador contrasta fuertemente con Brasil, donde la mora promedio es de solo un mes, y con países europeos como España (dos meses) e Italia (un mes), que a pesar de tener deudas promedio mucho más altas (hasta $136,8 millones), mantienen indicadores de pago más saludables.