El ajuste fija el salario base en $1.750.905 y el auxilio de transporte en $249.095, aunque algunas fuentes reportan cifras ligeramente diferentes. La principal justificación del Ejecutivo es la adopción del concepto de ‘salario mínimo vital’, promovido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca garantizar que el ingreso cubra no solo la subsistencia, sino también necesidades de vivienda, salud, educación y transporte para el trabajador y su familia. Esta medida amplía el umbral para recibir auxilio de transporte a quienes ganen hasta $3.501.810.
Sin embargo, la decisión ha sido recibida con críticas por parte de los gremios empresariales, que habían propuesto un alza del 7,21 % y ahora advierten sobre un posible impacto en la inflación y el desempleo. El presidente Gustavo Petro, por su parte, ha defendido que el aumento no genera desempleo y ha advertido que el Gobierno “no permitirá que las empresas trasladen el mayor costo laboral a los precios finales al consumidor”. El incremento también tiene efectos directos sobre otros costos: los trabajadores independientes verán un aumento en sus aportes a salud (12,5 %) y pensión (16 %), que ahora se calcularán sobre una base de cotización de $1.750.905, elevando el pago total a $499.008 para quienes ganan el mínimo. Asimismo, se ajustarán las cuotas moderadoras de las EPS, que para la categoría A pasarán de $4.700 a $6.800, y otros 70 servicios y trámites indexados al salario mínimo.













