El precio de la gasolina corriente en Colombia se mantuvo estable en diciembre de 2025, con un promedio de $15.967 por galón en las 13 principales ciudades, mientras que el diésel registró un aumento de $100, ubicándose en $10.885. Aunque la gasolina no subió este mes, su precio acumula un incremento cercano al 74 % desde enero de 2022, cuando costaba en promedio $9.210. Este drástico aumento responde a la política gubernamental de ajustar los precios internos a la paridad de importación para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
La fórmula utilizada, que incluye costos internacionales, fletes y márgenes, mantiene el precio local atado al mercado global, lo que explica por qué la gasolina en Colombia es más costosa que en países como Estados Unidos (US$3,1 por galón) o Argentina (US$3,6 por galón). En contraste, el precio del diésel se mantiene subsidiado.
Su valor de venta de $10.885 (US$2,83) es significativamente inferior al precio de paridad internacional, que ronda los $16.860. Esta diferencia es cubierta en parte por los excedentes que genera la venta de gasolina, configurando un subsidio cruzado, y el resto con recursos del Presupuesto General de la Nación. El exministro Amylkar Acosta estimó que el déficit del FEPC para 2025 cerraría en $3,8 billones, el nivel más bajo desde 2020, gracias a los incrementos en la gasolina. El ajuste de $100 en el diésel, aunque marginal para el consumidor, representa un alivio fiscal significativo para el Gobierno.
En resumenMientras el precio de la gasolina se estabiliza cerca de los $16.000 por galón, el diésel subió $100 en diciembre, reflejando la compleja estructura de subsidios del FEPC. El fuerte incremento acumulado en la gasolina desde 2022 ha reducido el déficit del fondo, pero mantiene los costos para los consumidores por encima de los de otros países de la región.