Por un lado, entidades como XP Investments, Banco de Bogotá y Bancolombia anticipan un ciclo de alzas. XP Investments proyecta un incremento de al menos 100 puntos básicos en el primer semestre, llevando la tasa a un rango de 10,25 %–10,75 % hacia finales de 2026. Este escenario se apoya en la persistencia de la inflación, expectativas desancladas y riesgos fiscales.

En contraste, Itaú Comisionista de Bolsa mantiene una visión más conservadora, esperando estabilidad durante todo el año. Su jefe de estrategia, Valeria Álvarez, argumenta que, aunque desafiante, la senda de desinflación no se ha deteriorado y el banco central “tiene margen de maniobra para tener una política monetaria estable”. Una tercera visión, más optimista, es la del Banco de Occidente y Goldman Sachs, que prevén estabilidad hasta el tercer trimestre de 2026, seguida de recortes que podrían llevar la tasa al 8,75 % a final de año. Esta perspectiva confía en que la inflación retomará con más fuerza su tendencia a la baja. El aumento del salario mínimo y la incertidumbre fiscal son los principales factores que inclinarán la balanza en las futuras decisiones de la Junta Directiva.