El presidente Gustavo Petro defendió la operación argumentando que “esa deuda de $23 billones es para pagarle la deuda por otros $23 billones a los que les compraron títulos al gobierno de Duque que ya se vencen”. Por su parte, Javier Cuéllar, director de Crédito Público, explicó a Valora Analitik que el acuerdo se gestó durante seis meses y que el inversionista se comprometió a no vender los títulos (“buy and hold”), retirando así papel del mercado de forma estructural. También reveló que los dólares de la operación deberán ser monetizados en el mercado local. La operación fue criticada por analistas como José Ignacio López, presidente de ANIF, quien la calificó como “poco transparente” y un reflejo de “la mala programación fiscal y falta de caja” del Gobierno. La Contraloría incluso requirió información al Ejecutivo sobre los detalles de la venta. A pesar de las críticas, el director de Crédito Público aseguró que esta no será la única transacción de este tipo, ya que el inversionista estaría dispuesto a seguir invirtiendo y que otros cinco o seis grandes fondos internacionales estarían interesados en operaciones similares.