El porcentaje del recargo nocturno se mantiene en el 35 % sobre el valor de la hora ordinaria, pero su aplicación desde una hora más temprana generará un incremento en los costos laborales para múltiples sectores.

Empresas con operaciones continuas, como el sector retail, bares, restaurantes, seguridad privada y plantas de producción, serán las más impactadas.

Por ejemplo, para un trabajador con salario mínimo, cada hora nocturna adicional representará un pago extra de aproximadamente $2.265.

En el caso de los conjuntos residenciales que contratan vigilancia 24 horas, este cambio se traducirá previsiblemente en un aumento en las cuotas de administración para cubrir los nuevos costos. El abogado laboralista Daniel Contreras advirtió que el incumplimiento de esta disposición puede acarrear multas de hasta 5.000 salarios mínimos. Como alternativa para mitigar el impacto, las empresas podrían pactar jornadas sucesivas de seis horas diarias y treinta y seis semanales, lo que elimina el pago de recargos nocturnos, aunque implica una reducción de la jornada laboral total. La medida no contempla excepciones para pequeñas o medianas empresas, lo que ha generado críticas por su potencial efecto en la informalidad o en el traslado de costos al consumidor final.