El Ministerio de Hacienda anunció una venta directa de Títulos de Tesorería (TES) por US$6.000 millones, equivalentes a $23 billones, a un único fondo extranjero no revelado. La operación, calificada como el mayor ingreso de capital en la historia del mercado de TES en pesos, ha generado controversia por su falta de transparencia y las altas tasas de interés ofrecidas. Según el Ministerio de Hacienda, esta colocación privada forma parte de una nueva estrategia para diversificar las fuentes de financiamiento y reducirá las necesidades de venta de bonos mediante subastas tradicionales en 2026. El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, indicó a Bloomberg que el comprador es un inversionista que "usualmente compra y mantiene sus posiciones hasta el vencimiento de los bonos".
Sin embargo, la operación fue duramente criticada por analistas y figuras políticas.
José Ignacio López, presidente de ANIF, calificó el día como un "viernes negro en lo fiscal", describiendo la emisión como "una operación poco transparente que refleja la mala programación fiscal y falta de caja" del Gobierno.
Los expertos destacaron que los bonos, con vencimientos en 2029, 2033, 2035 y 2040, se negociaron a tasas de rendimiento de hasta 13,32 %, consideradas elevadas.
El exdirector de la DIAN, Lisandro Junco, y la senadora María Fernanda Cabal se sumaron a las críticas, señalando que la operación representa un mayor endeudamiento para el país. Ante los cuestionamientos, el presidente Gustavo Petro respondió en su cuenta de X que "esa deuda de 23 billones es para pagarle la deuda por otros 23 billones a los que les compraron títulos al gobierno de Duque.
Que ya se vencen".
En resumenEl Gobierno colombiano ejecutó una venta directa de TES por $23 billones a un fondo internacional, presentándola como un voto de confianza en la economía. Sin embargo, la operación ha sido criticada por su opacidad y las altas tasas de interés, que según analistas reflejan una falta de caja y una mala programación fiscal.