Las líneas de mercancía con mejor desempeño fueron los equipos de informática y telecomunicaciones, con un crecimiento del 48 %, y los vehículos automotores y motocicletas, que aumentaron un 20,7 %.

Estos dos sectores, junto con otros vehículos, aportaron 5,8 puntos porcentuales a la variación total del comercio minorista.

Excluyendo los combustibles, el crecimiento de las ventas fue aún más robusto, alcanzando el 12,3 %, lo que sugiere una mejora en la confianza del consumidor y una mayor disposición al gasto. En lo corrido del año hasta octubre, las ventas minoristas acumularon un crecimiento del 12,3 %. Por su parte, la industria manufacturera mostró un avance del 1,9 % en su producción real.

De las 39 actividades industriales analizadas, 25 registraron variaciones positivas, destacándose la fabricación de vehículos automotores (+35,1 %) y la confección de prendas de vestir (+11,2 %). Sin embargo, 14 actividades presentaron caídas, entre ellas las industrias básicas de hierro y acero (-14,7 %), lo que moderó el resultado general.

En el acumulado del año, la producción industrial creció un 2,2 %. Aunque ambos sectores crecieron, la diferencia en el ritmo sugiere que el consumo de los hogares se está recuperando más rápido que la demanda industrial.