La inflación en Colombia se mantiene como un desafío central para la política monetaria, con proyecciones que la ubican por encima de la meta del Banco de la República para el cierre de 2025. Este escenario ha llevado al emisor a mantener una postura restrictiva, sosteniendo su tasa de interés de referencia en 9,25 % para controlar las presiones sobre los precios. Tras una sorpresiva desaceleración en noviembre que ubicó el dato anual en 5,3 %, las expectativas del mercado para el cierre de 2025 se ajustaron a la baja, con una mediana de 5,19 % según la encuesta del Banco de la República y pronósticos de entidades como el Banco Agrario y UBS que la sitúan en 5,3 % y 5,1 % respectivamente. Pese a esta moderación, el indicador completaría el quinto año consecutivo por encima de la meta del 3 %.
La persistencia inflacionaria ha generado un debate sobre los próximos movimientos del banco central. Mientras algunos analistas esperaban un ciclo de recortes, la Junta Directiva ha optado por la cautela, manteniendo la tasa en 9,25 % desde abril. Entidades como el Banco Agrario no descartan incluso un aumento a niveles del 10 % en 2026 si la inflación se mantiene por encima del 5 % y la demanda interna sigue fuerte.
La encuesta de expectativas del BanRep refleja esta división, con proyecciones que incluyen escenarios de alza, baja o mantenimiento de tasas.
UBS, por su parte, espera que la Junta mantenga la tasa estable en su próxima reunión, argumentando que, si bien la desinflación se estancó, no se ha descarrilado, y los riesgos como la devaluación del peso no se han materializado.
En resumenCon una inflación que cerraría 2025 por encima del 5 %, el Banco de la República se enfrenta a un complejo dilema. La decisión de mantener la tasa de interés en 9,25 % refleja una postura prudente ante la persistencia de las presiones de precios, aunque el mercado permanece dividido sobre si el próximo movimiento será un recorte para estimular la economía o un alza para anclar definitivamente las expectativas inflacionarias.