La persistencia inflacionaria ha generado un debate sobre los próximos movimientos del banco central. Mientras algunos analistas esperaban un ciclo de recortes, la Junta Directiva ha optado por la cautela, manteniendo la tasa en 9,25 % desde abril. Entidades como el Banco Agrario no descartan incluso un aumento a niveles del 10 % en 2026 si la inflación se mantiene por encima del 5 % y la demanda interna sigue fuerte.

La encuesta de expectativas del BanRep refleja esta división, con proyecciones que incluyen escenarios de alza, baja o mantenimiento de tasas.

UBS, por su parte, espera que la Junta mantenga la tasa estable en su próxima reunión, argumentando que, si bien la desinflación se estancó, no se ha descarrilado, y los riesgos como la devaluación del peso no se han materializado.