Esta medida sería necesaria para contrarrestar una inflación que, según sus proyecciones, cerraría el año en 5 %. Por su parte, BNP Paribas es aún más enfático, proyectando que el ciclo de alzas comenzará en enero y llevará la tasa al 10,5 % en abril de 2026. Mario Castro, estratega de la firma, advirtió que un aumento del salario mínimo superior al 12 % podría forzar al mercado a descontar "al menos otros 50 puntos básicos al ciclo".
En una línea similar, Deutsche Bank prevé una estrategia más gradual pero sostenida, con seis incrementos consecutivos de 25 puntos básicos que situarían la tasa en 10,75 % para el tercer trimestre de 2026.
Este endurecimiento monetario responde a un diagnóstico de "recalentamiento" de la economía, impulsado por un consumo robusto que, según BNP Paribas, crece al 5 %, muy por encima del potencial del país. La persistencia de la inflación y la fortaleza de la demanda interna limitan el margen de maniobra del banco central, obligándolo a priorizar el control de precios sobre el estímulo al crecimiento.










