El TES a 10 años, una referencia clave, subió cerca de 95 puntos básicos en pocas semanas, cerrando cerca del 13 %, un nivel considerablemente alto en comparación con años anteriores.

Analistas como Munir Jalil de BTG Pactual señalan que “al mercado básicamente le ha venido costando creerle al Gobierno”, percibiendo las acciones recientes como una “solución contable” en lugar de estructural. David Cubides del Banco de Occidente describió noviembre como “un mes para olvidar en deuda pública”. La principal causa de esta presión, según expertos como Juana Téllez de BBVA Research, es el deterioro fiscal, impulsado por un alto gasto gubernamental que incrementa el déficit y la deuda. Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, respalda esta visión, afirmando que es el deterioro fiscal, y no la política monetaria, lo que ha generado una reducción en la confianza y un aumento en el riesgo país, afectando las tasas de los TES.