Camilo Herrera, fundador de Raddar, describió la inflación como "espesa", destacando que golpea de manera desproporcionada a los hogares de bajos ingresos, donde los precios regulados causan el 37 % de la variación. La rigidez de la inflación, sumada a las presiones de un posible aumento elevado del salario mínimo, condiciona las decisiones de política monetaria y representa una amenaza constante para el poder adquisitivo de los colombianos.