Una semana registraron entradas por US$70 millones, rompiendo una racha de cuatro semanas de salidas, pero en otros momentos lideraron las caídas con fuertes retiros.

Esta dinámica sugiere que, aunque hay un apetito táctico por el activo, la confianza a mediano plazo sigue siendo frágil.

Los ETFs de Ether también mostraron una recuperación, pasando a terreno positivo en algunas jornadas, pero sin consolidar una tendencia clara. En conjunto, los datos revelan un mercado fragmentado donde el sentimiento de los inversores cambia rápidamente. Mientras el éxodo general de casi US$5.000 millones en un mes apunta a una postura cautelosa, la fuerte demanda por productos como los ETFs de Solana sugiere que los inversores están buscando activamente oportunidades de rendimiento en nichos específicos del ecosistema cripto, más allá de los activos tradicionales como Bitcoin.