La caída se vio amplificada por liquidaciones masivas de operaciones apalancadas, creando un “efecto dominó” que aceleró el descenso.

Como reflejo del nerviosismo de los inversionistas, los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de Bitcoin en Estados Unidos experimentaron salidas masivas, acercándose a los US$3.000 millones en noviembre, uno de los peores meses registrados.

Solo el ETF de BlackRock perdió US$2.470 millones durante el mes. A pesar de la fuerte caída y el sentimiento de “miedo extremo” en el mercado, algunos analistas y ejecutivos como Matt Hougan de Bitwise ven esta corrección como una “oportunidad generacional” para inversores a largo plazo, mientras que las “ballenas” de Bitcoin parecen estar acumulando durante la caída.