La situación es particularmente crítica en varias regiones.

En el Urabá antioqueño, el cierre de la vía hacia el Chocó, que se extendió por varios días, ocasionó pérdidas diarias de $20 mil millones para el sector transportador de carga. Comerciantes locales reportaron retrasos en el suministro de productos básicos como pollo y gas, mientras que la Asociación de Transportadores de Pasajeros de Antioquia (ATPA) denunció pérdidas millonarias. Por su parte, el bloqueo en la vía Panamericana, en el tramo que conecta Nariño con Cauca, dejó pérdidas estimadas en $175.000 millones para Nariño en solo cuatro días, según la Cámara de Comercio de Pasto. El impacto se sintió en el desabastecimiento de productos agrícolas, materiales de construcción y alimentos. En el Valle del Cauca, los cierres hacia Buenaventura no solo generaron un “impacto crítico” en la economía, sino que también desmotivaron a los camioneros a ingresar al puerto.

Fenavi Valle advirtió sobre graves afectaciones al sector avícola por la imposibilidad de movilizar alimento concentrado. Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, calificó la situación como un “mecanismo de chantaje de muchas comunidades” y denunció una “falta de voluntad política” para aplicar la ley que tipifica los bloqueos como delito. Los gremios han hecho un llamado unánime al Gobierno Nacional para encontrar una solución urgente que garantice el derecho a la movilidad sin vulnerar el de la protesta.