UU. en décadas.

Entre las salidas más significativas se encuentra la de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un tratado fundamental adoptado por el Senado estadounidense hace más de 30 años y que es la piedra angular de los acuerdos climáticos internacionales. Esta acción se alinea con las políticas internas de Trump, orientadas a eliminar restricciones sobre la contaminación y los combustibles fósiles, dinamitando la arquitectura climática global. La orden también incluye la retirada de 31 entidades vinculadas a las Naciones Unidas y otras iniciativas relacionadas con la promoción de los derechos humanos. El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la decisión afirmando que “se acabaron los días en que miles de millones de dólares del dinero de los contribuyentes se destinaban a intereses extranjeros a costa de nuestro pueblo”. Sin embargo, la medida ha generado controversia legal, ya que varios expertos destacan que la salida de tratados ratificados por el Senado podría ser “ilegal” si no cuenta con la aprobación del Congreso, lo que plantea interrogantes sobre la autoridad del ejecutivo en esta materia.