La conversación, que duró entre 40 y 55 minutos, fue descrita como un “logro diplomático”.
Según informes, el diálogo fue posible gracias a una mediación confidencial de varios meses que involucró a equipos de Colombia, Qatar y Estados Unidos.
Durante la llamada, se abordaron temas centrales como el narcotráfico, la migración y la situación en Venezuela. Tras el intercambio, el tono cambió notablemente: Trump calificó la conversación como un “gran honor” e invitó formalmente a Petro a una reunión en la Casa Blanca. Por su parte, Petro indicó en un discurso público que la llamada le obligó a cambiar un discurso “bastante duro” que tenía preparado, sugiriendo un alivio en la crisis.
El embajador de Colombia en EE.
UU., Daniel García-Peña, destacó la cordialidad del diálogo y el papel del senador Rand Paul para lograr el acercamiento.
Este acercamiento se produce en un contexto regional volátil, pero abre un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, buscando restablecer los canales diplomáticos institucionales.











