En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, Trump calificó al presidente colombiano Gustavo Petro como “un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”, y afirmó que “no va a estar haciendo esto por mucho tiempo”.

Cuando se le preguntó si esto implicaba una operación militar en Colombia, Trump respondió: “A mí me suena bien eso”.

Previamente, ya había advertido a Petro que “tiene que cuidarse el trasero”.

Estas declaraciones provocaron una fuerte reacción del gobierno colombiano, que las calificó como una amenaza ilegítima y una afectación a su soberanía.

Respecto a México, Trump ha declarado que los carteles de la droga “están dirigiendo” el país y ha amenazado con iniciar operaciones militares en tierra para combatirlos. Estas amenazas se enmarcan en lo que analistas denominan la “Doctrina Donroe”, una reafirmación del dominio estadounidense en el hemisferio occidental para asegurar sus intereses estratégicos y contrarrestar la influencia de potencias como China y Rusia. La justificación principal para estas posibles intervenciones es la lucha contra el narcotráfico, la misma que se utilizó en el caso de Venezuela.