“No sé cómo van a mantenerse.

No tienen ingresos”, afirmó el mandatario a bordo del Air Force One.

Trump sugirió que el colapso del gobierno cubano podría ocurrir sin necesidad de una intervención militar directa de Estados Unidos, a diferencia de la operación en Venezuela.

“No pienso que debamos tomar ninguna acción.

Parece que se está cayendo”, sostuvo.

Estas declaraciones se enmarcan en una visión de reconfiguración del poder en el hemisferio, donde la caída del chavismo tendría un efecto dominó sobre su principal aliado.

El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta postura al calificar al régimen cubano como “un gran problema”, aunque evitó detallar los próximos pasos de Washington. La Habana, por su parte, ha reaccionado con indignación, confirmando la muerte de 32 de sus militares en Venezuela durante la operación estadounidense y convocando a manifestaciones en rechazo a lo que considera “terrorismo de Estado”. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la acción de “agresión criminal” y decretó dos días de duelo nacional.