No sé cómo van a mantenerse. No tienen ingresos”.

El mandatario sugirió que la crisis económica en la isla es tan grave que podría precipitar cambios políticos sin necesidad de una intervención militar directa por parte de Estados Unidos, a diferencia de la operación ejecutada en Venezuela. La situación se agrava con la confirmación por parte del gobierno cubano de que 32 de sus militares y personal de seguridad, que formaban parte del anillo de protección de Maduro, murieron durante los ataques estadounidenses en Caracas.

Trump se refirió a estas bajas, afirmando que “muchos cubanos” murieron defendiendo al líder venezolano.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la acción estadounidense de “agresión criminal” y “terrorismo de Estado”, y decretó dos días de duelo nacional. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó al gobierno cubano como “un gran problema”, aunque no detalló futuras acciones.

La caída de Maduro deja a Cuba en una posición de extrema vulnerabilidad, cortando un vínculo de cooperación económica, energética y militar que fue vital durante décadas.