En medio de una fuerte tensión bilateral agudizada por la intervención estadounidense en Venezuela, los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro sostuvieron una llamada telefónica. El diálogo, descrito como constructivo, resultó en un acuerdo para una próxima reunión en la Casa Blanca con el fin de abordar desacuerdos y fortalecer la cooperación.\n\nLa conversación fue iniciada por el presidente Petro, quien buscaba “restablecer las comunicaciones directas entre cancillerías y presidentes” para evitar escaladas de conflicto en la región. Durante la llamada, que duró entre 35 y 60 minutos según distintas fuentes, se discutieron temas críticos como la crisis en Venezuela y la lucha contra el narcotráfico en Colombia. Este acercamiento se produce después de que Trump lanzara duras acusaciones contra Petro, llamándolo “hombre enfermo” y amenazando con una intervención militar similar a la de Venezuela, afirmando que “suena bien para mí”. A pesar de la hostilidad previa, Trump calificó la llamada como un “gran honor” en su red social Truth Social y confirmó la invitación a Petro a Washington D.C.
Los preparativos para el encuentro están siendo coordinados por el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio. El embajador colombiano en EE.
UU., Daniel García-Peña, destacó el “logro diplomático” que representa la conversación, señalando que abre un nuevo capítulo en unas relaciones que se habían agriado. Analistas consideran este giro como un movimiento pragmático de ambas partes para desescalar un conflicto que incluía la inclusión de Petro en la Lista Clinton y disputas por deportaciones masivas de migrantes colombianos.
En resumenTras un periodo de alta tensión y amenazas, los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro mantuvieron una llamada telefónica para discutir la situación en Venezuela y el narcotráfico. Acordaron una reunión en la Casa Blanca, coordinada por Marco Rubio, en un esfuerzo por desescalar el conflicto y reabrir canales diplomáticos.