Por su parte, Trump aseguró que no hubo bajas estadounidenses.

La comunidad internacional reaccionó de manera dividida: mientras gobiernos como los de Argentina y Ecuador celebraron la acción, otros como Colombia, Brasil, México, China y Rusia la condenaron enérgicamente, calificándola como una violación del derecho internacional y la soberanía venezolana, lo que motivó la convocatoria a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.